sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Prórroga.

Que no nos abandonen las palabras en el mejor momento,
que no dejemos de ser especiales en el tiempo de descuento,
porque la vida fluye como la nieve huye al río,
y entre el vaho y las ojeras estoy irreconocible.
He muerto demasiadas veces a lo largo de estos meses,
y no por ello he dejado de empujar las paredes de ese muro que no se mueve.
No creí en imposibles hasta que intente escaparte,
y entre ladera y ladera los derrumbes nos echaron abajo.
Ladrillo a ladrillo formamos castillos con sabor a libertad,
y los balbuceos con el frío nos sonaron bien al oído.

Te pinte con los ojos como en el Titanic,
escuchando rock de los 80.
Hoy no es un buen día para morir,
pero tampoco vas a besarme,
y nunca se escoge la muerte
cuando se es tan mortal,
o cuando se está tan enamorado.

Sigo coleccionando tartamudeos
que buscan deletrear un 'vuelve',
pero el teléfono siempre comunica,
y los dedos me tiemblan cuando empiezo a marcar.

Ya lo dijo Escandar,
dile al amor que me rindo,
o que mi segunda oportunidad no era más que la prórroga de la primera.
Y nunca conseguí empatar el partido.