domingo, 28 de agosto de 2016
Verano.
lunes, 22 de agosto de 2016
y toda esa mierda.
tengo un vórtice mortal en la cabeza
no hay huracán sin eje
no hay libertad sin ti.
yo amé como se nieva
lentamente y sin complejos
yo caí como se vuela
luciendo heridas dignas como medallas de guerra
crecí entre poemas que hablaban de musas
y terminé creyendo que la musa hace al poeta y no el poeta a la poesía
ahora ya no se rodar cuesta arriba
y estás tan en el cielo...
te he perdido sin apostar
te han ganado sin jugarte..
yo te quise como lloran los ríos
como un barracón de infantería en primera línea
como un torpedo lleno de semen
y exploté 74 veces 8 noches 9 días 67 semanas
dime tú qué nos falló
porque te quise como se odian los antónimos.
joder
porque duele tanto tragarse la memoria
he comido clavos que sabían mejor que esto
estas son mi ruinas, cuidado con las esquinas, pinchan
no quedan bordes que cosan rotos para este descosido.
he soltado el equipaje y lloro
porque este era nuestro viaje
y preferiste aterrizar con frenos que volar sin paracaídas...
te toqué como a una guitarra desafinada
y salieron orgasmos de debajo de las losas
nacieron mariposas en tu ombligo
y no fueron tus nervios
si no mis manos
fuimos Felurian y Kvothe pero reales
fuimos una estrella fugaz que duró 891 días
el cometa sin cuerda que más sonreía
la 9a maravilla de esta galaxia de mierda.
hicimos la novela más preciosa de la historia
saltamos hacia abajo como en un océano
bailamos sin pisar el suelo
pero pisando los escalones que traían de vuelta a tu nido.
y vendrán otros que no sabrán de tus cimas
de las nieves tiernas que escondes en las caderas,
caerán donde yo volé,
faltarán donde yo estaba,
y les querrás igual o más,
lo sabes tú, lo sabe el alma
nos hicimos historia en vez de hacerla
y duele tanto decir adiós a ciencia cierta
con lo bonita que era la incertidumbre y toda es mierda.
martes, 16 de agosto de 2016
821.
hemos ordenado el cosmos más de doscientas veces,
que se dice rápido, pero lo hicimos lento.
me has pedido fuego como a un borracho,
y te lo ofrecí nervioso como en una primera cita,
durante los ochocientos veintiún días de camino,
porque no conozco otra manera de reparar que querer,
y eso fue una locura.
conozco el amor del que hablan los poetas,
he medido tu espalda 47 veces,
y sólo he conseguido verme cada vez más pequeño.
no se puede escalar una mujer tan Kilimanjara,
pero yo estaba ciego y tú eras un patio de luces,
y sólo contigo se hizo cierto lo que no ves.
tenemos piedad de nosotros mismos porque de algo hay que tenerla,
y si Dios no existe nadie va a tenerla por nosotros.
pero tú,
por ti,
me he bajado del mundo cuatro veces en un mes,
y he aguantado boca abajo para poder volver a tener los pies sobre la tierra.
susurraste algo así de que sería imposible,
y qué,
el amor está en el aire, y a mi me va la locura,
y no necesitaba más excusa que los motivos,
porque no hay razones para lanzarse al vacío,
sólo manos que prometen,
alas que nacen y se erizan.
en mi discografía se habla más de libros que de orgasmos,
y cualquiera que la escuche lo tendrá claro,
no soy más de lo que me dejas ver,
porque siendo somos lo que queramos ser,
y aún sin estar siendo sabes que seremos.
no hace falta conocerme,
que me compre quien me entienda,
hay constantes que si cambian, aunque sea hacia ti,
una incógnita que fuera de la lógica sigue siendo improbable.
soy consciente de la virtud de la inconsciencia,
un niño que no llora cuando se vuela su globo porque sabe que puede volar tras él.
conozco la ilusión de la que hablan las canciones.
gané sin hacer trampas las elecciones de tu parlamento,
en tu espalda escribí un soneto raro,
bajé la Luna de 4 50 a 5 00 am todos los findes de nuestros años,
sólo para que pudieras dormir,
como en aquella habitación de luces azules.
me equivoco siempre en el mismo acento,
porque para mi es lo mismo creer que preguntarse,
si se trata de un milagro,
y tú no paras de reír. entiéndeme, aunque no nos haga falta.
soy de caer de pie para no perderte el rastro,
porque esperarte es otra forma de caminar,
y aún así tengo tus huellas presentes en mi futuro.
no asumo, ni concibo, ni me resigno con nada,
esto no es azar por más que seas mi suerte,
no hay tablero donde podamos bailar en paz,
por eso lo de las lunas y los peces,
quiero que seamos río y fluyamos como nadie.
así que sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,
que podré perder la magia, pero no perderte a ti.
no es el lugar, es la persona,
así que entiende que contigo siempre pueda volver a casa.