domingo, 17 de septiembre de 2017
mucha intención que nadie tuvo nunca en cuenta.
domingo, 2 de julio de 2017
Como un fuego capaz de esquivar todos los charcos.
lunes, 5 de junio de 2017
Yo no creo en lo que crees.
siempre fui más de caer que de volar
por eso las cataratas y los rápidos,
en este deporte de riesgo de sobrevivirnos
haciendo de la ceniza cecina que mascar
escupiendo todo lo que sobra
lamentando todo lo que falta.
me arrodillo por necesidad y no por obligación,
estos hombros cargan con demasiados planetas
y no me los merezco,
y no es ego ni amor propio,
es castigo y sacrificio,
intentar entender tus miedos
sin saber escapar de los míos.
tengo una canción, poco humo, muchas veces,
una añoranza que sólo entiende el otoño cuando te desfloras,
la continua sensación de poder de puntillas,
pero siempre faltan dedos de distancia,
y entre el hielo y tus caricias,
ponme un doble de besos,
hazme los coros como remolinos,
y aunque llueva bailaré,
rompiendo charcos,
lanzado corchos,
celebrando mi desgracia entre el confeti de mis trozos.
te necesito como el Sol a la Luna,
como el doble a la mitad,
como el grito a todos los silencios,
no se puede bailar con un sólo zapato,
no puedo seguir el rastro de una sola huella,
faltas,
como el vacío de un marco en una casa vieja,
y yo me estoy llenando de polvo...
se hace otoño y la luz se difumina,
un fundido a negro a modo de huida,
ojos que hacen de presa a la urgencia de llover,
si todo escuece en tu ausencia limón,
no quiero sal ni tequila, ni la canción que cierre el bar,
quiero las puntillas que si alcanzan a tus dedos de distancia,
y sorprenderte como el amanecer al que siempre llega tarde,
buh.
asustarnos los miedos
en la persecución de la luciérnaga a la estrella,
como quien ama al fuego por la quemadura,
y baila sobre su herida como un ritual,
sigue doliendo porque sigo vivo,
sigo encendido aunque no ilumine.
yo no creo en lo que tú crees,
la tormenta a la que gritas no es la quimera de la que te quieres salvar.
la mano de la que tiras cuando se escapa el globo si que existe.
yo si sigo aquí, y es en eso en lo que creo.
en las manos que te abrazan cuando lloras,
en los pies que se arrepienten en las despedidas.
lunes, 24 de abril de 2017
Eureka.
tu interior es como una chimenea con vistas al mar,
nunca voy a sentir frío,
nunca dejaré de sentirme libre.
gritaría Eureka un millón de veces
pero estás muy por encima de ser un descubrimiento,
eres una sorpresa que nunca para de esconderse debajo del árbol,
siendo estrella, luz y horizonte a tiempos iguales,
y yo sigo navegando
anhelando cada Buh! que inventas
como una ráfaga de aire frío
para mis alas de aire caliente,
y pum , huracán.
hueles a pan y a paciencia,
a añoranza y ternura,
al rocío que nos mira amanecer en los tejados,
a polvo de camino y manos sabias,
a ojos que cantan nanas sólo con una caricia,
eres hogar y hogaza,
me arrancas las palabras como las heridas,
y todo pasa si te quedas,
todo duerme si me abrazas,
y me haces creer como un rayo en las bengalas,
que ya acabó la guerra
que ya se alzó la bandera blanca.
siento como el Sol tuesta la tierra,
el olor a amanecer que me trae de regreso a mi origen,
esa luz inconfundible de que tú tampoco has olvidado,
ese regalo escondido, la sorpresa que te sorprende,
cuando la intención es corazón y el regalo sus consecuencias.
brido contigo y brindamos por ti,
porque mamá ha dado sus manos por este futuro,
porque papá nunca dejó de abrazarte cuando sonaban los truenos.
He visto en tus ojos como los miras,
y ahora entiendo por qué siempre regresas.
yo nunca he sido valiente
he aprendido olvidando al revés el inverso
cayendo de los pozos en busca de un deseo,
con esa esperanza inagotable que sólo entienden los niños.
yo nunca he dejado de creer,
y tú tienes toda la culpa.
a veces en lo pequeño reside lo más grande,
por eso los abrazos se dan y no se piden,
y el calor como un poema, nace y no se enciende.
en lo innato está la magia.
Ojalá que tu flecha nunca deje de volar porque siempre tengas nuevos objetivos.
lunes, 20 de marzo de 2017
Unas gotas de cera.
domingo, 12 de marzo de 2017
2.
se nos han llenado las paredes de ausencia
empieza a picar el polvo, a arañarme los ojos,
la presa que me mantiene no se sustenta
no se aguanta ni se quiere, no se cuida,
hay una lluvia que se esconde detrás de la pupila,
una función que se termina en cada terminación nerviosa,
yo ya no quiero ser mago, señoría
tengo plomo en cada párpado y no es sueño
entiéndame sin tenderme la mano,
admíreme como a un gladiador pero no aplauda.
esto es lo que queda de lo que fue,
2 siglos de civilización poblaron mi cabeza,
se llenó de jardines
y oasis,
donde soliamos hacer remolinos de viento soplando bebidas calientes,
siendo la salida de emergencia de la sed,
la excusa de la sal y la espuma,
haciendo de tu vientre la paz de todas mis salpicaduras.
lo siento por el eco pero ahora todo está vacío. [...]
es la voz de un autómata que se vuelve grave porque se apaga,
el humo de un incendio que ruge en el estómago de un bosque,
la disculpa del que reniega de si mismo,
a sabiendas de que de lo que huyes es aquello que yo persigo.
el doctor cose la herida pero tu mismo te curas,
el disparo marca la salida pero son tus piernas las que escapan.
y el azar me acusó,
y caí en la mala suerte,
de entender que no me entiendo,
negarte 3 veces sólo a mi mismo,
reírme de mi puta broma sin puta gracia,
dejar huellas de sangre en nuestro patio de atrás...
sigo siendo un niño y este disfraz de inhumano me queda grande,
se que tropezaré con este dobladillo mal hecho,
y levantaré las manos para que me cojas,
lloraré para que me escuches,
romperé el altavoz de la voz de ese puto autómata,
cantaré desgracias y te escribiré poemas,
le diré a la guerra que nunca nos deje en paz,
le diré a la primavera que es la estación más fea del mundo si no estás a mi lado,
y la dejaré perderse,
con sus oportunidades, sus prisas, y todos sus avisos,
y ese jodido olor a café, abrazos y despedidas,
y me quebraré,
seré paso en falso,
hielo de lago viejo,
cristal si tú martillo,
carbono entre tus llamas,
corazón sin razones,
manos que se hacen puño en blanco,
palabras que se atascan como una bala entre el lodo,
esa masa gris que deja la anestesia cuando te despiertas,
un jarrón que se quiere caer,
un cuadro que huye de la pintura.
me volveré irreconocible
para ver si me olvido de mi,
para ver si olvido la marca del no estar,
la huella del vacío,
la dolorosa mirada acusadora de un espejo que sólo me mira,
el terrible miedo del uno al no saberse 2...
lunes, 6 de marzo de 2017
es así como me gusta recordarnos.
me desperté viendo dos cuerpos flamígeros bailarle a la lluvia.
entre el sueño y la realidad la línea se hizo delgada,
se confundió con una duna, y con otra, y con otra,
y el desierto me abrazó en el ojo de una catástrofe con nombre de mujer.
yo no decidí el rumbo pero si el mar,
buscando acabar con la marea cerca de ti pero sin rozarte,
con la tentativa de dos imanes que se atraen con mucha fuerza
pero que quieren seguir volando sin escuchar los consejos de aterrizaje.
eras puro acero para mis dedos de grafito.
y las letras brillaban kilómetros a la redonda,
como un S.O.S. de una hoguera,
no amanezcas Sol, no nos persigas Luna
la poesía será una herida o no será
el arte será la cura con otra vocal.
la carrera se volvió pronunciada y no era yo con tu nombre,
se me escaparon las letras como a un eterno tartamudo,
las curvas se hicieron mancha, el horizonte frontera,
nos falló el para caídas por cobardes,
preferímos no saltar con tal de no darnos la mano.
como si no fuese natural que las raíces busquen al agua,
que se abra paso el verde entre el gris,
el rayo entre el cielo roto,
como si un beso no fuese un choque de trenes que asume los heridos,
como si darse cuenta no fuese mucho más triste que darse amor,
con lo fácil que era creer y no rezar,
con la confianza del que sabe sin conocer,
porque innatamente éramos y seremos...
era tan simple bajar la bandera de las despedidas
cederle terreno al corazón en esta batalla perdida
concederme ese baile donde pisarme los pies
cogiéndome con las dos manos para no sufrir el vértigo.
con las centellas de las aceras,
veo a los faros de los coches saludarse y despedirse,
pidiendo ayuda o permiso, no sé,
en esta jungla de metales oxidados y prisas recalentadas.
yo sólo me detengo y observo,
intento imaginar el dolor ajeno para no sentir el propio,
no como consuelo, si no como consecuencia,
de esa urgencia de herirse de todos los poetas.
suelto el engranaje y dejo a la montaña correr,
rechinan las maderas viejas de esta feria abandonada,
y algunos neones saludan entre el humo,
somos las ruinas de la historia más bonita de la historia.
me pongo el sombrero sobre la cara,
y cruzo los pies en esta barra que no deja de caer.
y recuerdo.
el ruido del pleno.
el reflejo de regalarte todos mis premios.
el calor de la ilusión y el olor de sal en tu verano.
el viaje más bonito sin movernos.
el teatro inverso de la butaca contigua.
todos los posibles futuros que dibujamos,
metiendo los dedos entre las nubes porque nos gustaba volar.
y ese,
pequeño y tonto detalle,
de no irte a dormir hasta que no hubiese lllegado a casa.
cierro los ojos antes del choque.
me sé ingrávido en tu ingravidez.
y mis lágrimas sonríen.
hicimos de este mundo de mierda un lugar habitable para nuestros hijos
y será y siempre es,
y siempre ha sido así,
como quiero y querré,
como necesito y lo siento,
porque es así como me gusta recordarnos.
[se que ya es tarde,
que hay oportunidades que como balas, nunca regresan.
pero sigo mirando de reojo la ventana de la puerta de mi clase,
el andén de todos los domingos.
por si algún día vienes a darles a todos una lección.
por si algún día detienes mi autobús antes de que se marche la primavera.]
domingo, 19 de febrero de 2017
soy artista
lo es el cristal que se rompe en los acantilados
lo es el verde manto que abraza páramos del sur
lo es la cúpula impóluta cargada de nuestras propias poluciones.
lo es el que grita cuando nadie lo escucha,
lo es el silencio del que ha escuchado demasiado
lo es la gravedad y tus consecuencias
lo es el alma dando forma a una declaración valiente
lo es quien baila mientras rie en medio de una hoguera
lo es el niño que se columpia en los hombros de su padre
lo es el ave oscura que no sucumbe ante el negro crudo...
lo es el mar acumulando basura en su ombligo más profundo
lo es el fuego que refleja la esperanza de un creyente
lo es la música que abre una botella de aguardiente
lo es si lo crees, lo ves si lo vives
el arte habita donde el corazón resuena, y es el eco de su llamado lo que llamamos poesía
lo son las personas plenas que sonríen aunque tú no se lo pidas,
el amor de una madre que siempre abraza y perdona
el compromiso de volver a encontrarse en años luz de nuestro ahora
lo es la vida y lo es la muerte,
la ausencia que llena con vacíos las paredes de una mente,
lo son las cuatro paredes de este local, todos los crujidos de este escenario
el ariete de batalla de una mirada que esconde un mundo extraordinario,
lo es la luna y lo es el Sol , la derrota de un amigo
la valentía de levantarse con un mi-me-conmigo.
lo es quien sangra y quien se limpia el barro por el orgullo de haber caído habiendo dado demasiado,
lo es la despedida mas triste de la historia mientras que haya un artista que lo guarde en su memoria.
lo somos todos cuando somos, lo hemos sido si lo vimos
hasta el ser humano en su desgracia puede presumir de tener un título...
yo soy artista por las hojas que se suicidan en enero,
yo soy artista y no lo soy, porque nunca me lo llamo.
yo soy artista porque siento,
y eso siempre ha sido lo primero.
lunes, 13 de febrero de 2017
ahora que no te reconozco, vuelve
no llegará ningun equipo de emergencias a apagar el fuego.
tampoco la prensa va a censurar la sangre,
ni el gobierno los heridos,
ni las vendas los huesos rotos.
esta vez el cristal no va a ser ópaco, ni antibalas, ni tintado,
no habrán mentiras dulces que separen este barco de su naufragio voluntario.
sí
tú,
el que se ha roto tanto para escribir a lo tonto,
el que ha echado del cuento al final feliz,
el que no se salva para pararle el golpe,
el que prefiere morir que matar, sangrar que dañarla, el que se conoce y se olvida para no olvidarla.
esta vez estamos solos, no hay horizonte que seguir,
ni estrellas que hagan de linternas debajo de nuestras capuchas.
te he visto hacer del cielo pista de baile y hielo, patinaje sobre el rastro de cazas que no nos supieron cazar,
te he visto hacernos libres de libro, literarios aliterando literaturas,
ser un loco doble en una sola mente, pensando el doble y queriendo el triple, estando donde todo acaba y nada queda,
abrazando las últimas cenizas de tu fuego,
llorandole tormentas y golpeando granizos,
diciéndole a la esperanza que no se apague,
que no has perdido todo todavía, que te tenías firme como una secuoya roja.
te he visto ser el único pájaro que va hacia al disparo, porque sólo tú podiás frenar la inercia suicida de la bandada.
planeaste tu castillo y tu huída, dejando trozos de ti mismo a tu paso,
perdiendo el peso de la esencia,
la responsabilidad de la constancia,
cayendo para ser pozo y no aterrizaje.
nos han partido sin ser rayo, estamos ardiendo bosques corazones en todas las direcciones de la rosa de los vientos.
y tú lo sabes como yo, y yo lo soy como tú eres,
desenterrando semillas que no nos darán fruto porque nos hemos dejado pudrir.
y ahora que tu sangre es mi sangre,
y ahora que yo tomo el mando,
y ahora que somos dos _sparring_ cargando sacos de ceniza,
y ahora que te estás muriendo,
y ahora que no confías en mi,
ahora es el momento de que vengas con todo sin querer dejarme nada,
es el momento de que nos destruyas, de que acabes contigo, de que me abandones a mi suerte.
en este eterno otoño de invierno las hojas nievan clavos,
y esta cicatriz ha partido lo que eras.
y esta cicatriz no te va a rescatar.
y esta cicatriz no se va a coser.
y esta cicatriz no es cicatriz.
y esta herida es roja, es sangre, es grito, es alarma, es fuego, es rotura, es corte, es cristal, es socorro.
ahora que me miras exhausto, como la bombilla fundida que hace competencia a los fuegos artificiales.
ahora que no te reconozco, vuelve.
lunes, 6 de febrero de 2017
irizar.
ella no ríe, terremotea,
ella no baila, hace mareas de puntillas,
ella no sabe, es,
ella no llora, rompe el hielo de los polos,
ella no grita, nace volcanes corazones,
ella no está, vive.
hablo de ella porque no podéis seguir así,
en este mundo de hollín aún nacen estrellas,
en este mundo de clavos aún hay cataratas,
en este mundo existen otros mundos, pequeñamente enormes,
y no podéis seguir así.
vosotros no conocéis, no sabéis de ella,
pero habla el Sahara cuando susurra arena,
pero ríe el Mississippi si madruga parpadeos,
pero encoge Eiffel si se recoge el pelo,
pero alisa el Everest si acaricia con las uñas,
pero cree el ateo si suelta su son,
cantan los mudos si ven su Don con los oídos,
sienten piedras inertes si roza con los ojos,
porque naturaleza y natural no son más que sus esencias,
porque la libertad tiene vida propia,
y ella unos labios preciosos.
escribo de ella para que no os engañéis,
la poesía a veces sólo imita cometas lejanos.
escribo de ella para que no viváis de una mentira,
el arte no es más que alumno de algunos pasos.
yo no creo, pero ella sí,
y ha dado forma a más alas que cualquier mariposa,
y ha borrado horizontes donde vivían fronteras,
ha irizado más banderas que cualquier gobierno,
y sigue viviendo en su metro sesenta,
como una cápsula mágica,
como el infinito en un verso,
el universo en una gota,
el mar en una mota,
el desierto en un cristal de sal.
yo no conozco, ni veo, ni escucho, ni noto,
pero quiero y escribo,
sobre ella y de ella, para vosotros,
porque es necesidad, respiración y socorro,
urgencia y decisión, bola y partido,
la sexta marcha del número cinco,
la incógnita desconocida por lógica,
la mancha de tinta que la pone tonta,
la octava sinfonía del séptimo día,
el desorden en su orden de ordenadas,
la desobediencia obediente que no ve,
porque huracán trina pero no truena,
y todo es nada para todos menos para mi,
por eso, para vosotros,
para que sepáis y no creáis,
afirméis y no dudéis.
sí.
hay una nueva chica en la ciudad.
hay dos millones de estrellas nuevas en el cielo.
hay un milagro que ocurre cada día desde hace década y rozadura.
hay motivos para creer en los amantes,
hay películas que se graban con las pupilas.
sí.
hoy yo creo y abrazo, porque está y existe.

