Como Shakespeare.
(entrada de mi semiautoria
la otra mitad no es mía.)
Poeta: Hoy he hecho limpieza de conciencia,
de errores en morteros de cocina,
y de recuerdos de hamaca,
en madrugadas del trópico de tu ombligo,
y aún estoy tiritando tras el desgarro.
quizá tú, médica entre médicas, licenciada en cicatrices voraces y bobaliconas,
tengas un hilo de plata para las heridas de este hombre lobo.
Musa: Tengo una ramita de algodón de azúcar,una perla negra que se sabe preciosa y el suspiro de un pájaro antes de morir.
Poeta: ¿Y por qué no tienes,
la cuna del Mundo,
la conquista de Troya sin caballo,
y el rastro de la Luna
entre las fases de tus lunares
plutonicos y platónicos,
de diseño minimalista,
como la casa de Sonrisa,
que enjaulamos el verano pasado?
Musa: Porque la banda sonora que quisimos hacer no quiso aspirar a algo más que el tic-tac del reloj y debes entender que no todos los dragones son malos ni todos los vuelos son por el aire.
Poeta: Después de matar al demonio,
del desfiladero de tus labios,
no me vengas a enseñar que no todos los vuelos son por el aire,
porque ya hemos volado Tierras, Júpiters y Saturnos, desde el salón de tus padres,
con "Bailar pegados " haciéndome los coros,
y con el cianurico reto,
de besarte de más,
para echarte de menos.
Musa: Después de andar tanto que no se si hoy es hoy o es mañana y de levantarme cada mañana deseando que fuera ayer no me creo ni la existencia del tiempo porque si algo debemos saber todos es que probablemente no exista porque no puede ser tan rápido a traición y tan lento y cabrón.
Poeta: El tiempo tiene tiempo para ser rápido a traición, y lento a cabrón,
como tú tienes verso,
para ser literatura a epilogos,
o cine a micrometrajes,
sin anillos de casada,
pero con costumbres de aguja.
No reclames reclamos de reclamación al tiempo, si esos dientes de seda,
y esa manía de nube,
son un abuso a toda la población de la no Luna.
Musa: Contradigo diciendo que no es el final,que hay cosas que no prenden pero que brillan por su presencia, y un don tienen los sonidos pero más tiene el olor de un abrazo que estrecha y que contagia cómo el efecto mariposa,que llega hasta la no-Luna y el no-contradictorio final que era el principio
Poeta: Contraescribo callando perpendiculares de idea y de sentimiento,
por las luces apagadas que hacen reflejos en el chapoteo de la niña,
que escondes en el hueco blanquiazul de la mejilla derecha,
de la tercera cara,
que pones al ver al Sol resucitar,
entrelazado a tus no-rizos,
en una mañana de no-Lunes y no-Domingo de tus pisadas,
que cada día son más de astronauta.
Musa: Amor de la niña de ese hueco,amor de niño por llegar a casa a la hora de su serie favorita, amor de un anciano a su banco desde donde ve la película de su vida,libertad de imaginar cómo serian las cosas si tuvieras al destino atado a la correa,consciente de que podrías haber sido más o menos de lo que eres,miras los caminos que los perros de tres cabezas no te dejan cruzar y piensas que ojalá fuera tan fácil como respirar.
Poeta: Tú licencia para hablar de ti se renovó de repente,
y me asaltó como un asesino en serie,
que pisotea los charcos de Londres para darle a su víctima una señal,
de que la muerte viene y es opcional,
salir corriendo o quedarse a enamorarse,
de las mareas y las avalanchas,
y de las violaceas,
las mañanas,
los "vuelve que tengo frío"
y los chupitos de fuego,
que tienes entre ojo y ojo,
y entre sueño y sueño.
Tú licencia para hablar de ti se renovó.
Y es que quién mejor para hablar de ti.
Y es que quien mejor para hablar de amor.