sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

martes, 16 de febrero de 2016

249.

eres una canción de rock sin cuerdas pero con risa.


eres la lluvia rompiendo hielo azul eléctrico,


sacando el rugido de dentro,


un milagro visual para ciegos,


porque no hay mejor manera de rozarte que con los ojos.

la excitación dilata las pupilas y tu vuelves mis ojos dos eclipses negros.


tiñes de rojo el amanecer porque el arte tiene tu nombre,


y mis hijos tus apellidos.


los meteoritos vienen a buscarte, pero se pierden en el camino,


los duendes te tienen bien escondida al final del arcoiris.

el suelo se está secando porque ya no bailas,


y todos estamos faltos de poder chapotear en tus clavículas.


sácame a bailar como si fuese la última noche,


vamos a quemar las nubes como Nerón,


y que lluevan estrellas fugaces para pedirte dos millones de veces.


y que te cumplas, deseo.

no hay barra que te sujete al final de la fiesta,


por eso sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,


que ardan todos y no acierte ninguno,


pero se nos erice la piel en cada gesto,


con un ártico en cada huella dactilar,


dejando huellas polares sin la estrella,


que eres tú,


empapando de sudor cada costelación,


que somos nosotros.

he tenido que leer 249 poemarios para describir la primera letra de tu nombre,


la primera risa cuando te desperezas,


el ser almohada en este mundo de clavos,


la libertad a puerta cerrada,


mi vida.


creo que se me van a acabar los libros o las vidas,


antes de llegar a tus apellidos.

quiero balbucearle al frío que te quiero,


que el Titanic flote en tu ombligo,


y los músicos toquen hasta que se hundan todas las dudas,


porque morir con las botas puestas es para cobardes,


lo nuestro es morir cuando te desnudas.

quiero cantarle veinte poemas de amor a la Luna,


y salvar un gol a la desesperada,


como si una canción se quedase corta


en esta prórroga que nunca me dejas empatar.

me encanta cuando te vistes de poesía y finges que no te estoy mirando.


eres todos los colores de un camaleón,


las 8 patas de una araña moldeando arcilla para formar el nuevo anillo de Saturno.

vamos a saltar de esta Vía Láctea a otra cualquiera.


voy a seguir el camino de tus lunares sin saber a donde me lleva.


voy a...


siempre nos queda la esperanza de que el tiempo se pare.