sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

miércoles, 14 de enero de 2015

Bailar bajo el insomnio.

que fácil es volverse loco,
entre ausencias y platos rotos.
que solo somos humanos,
carne y hueso, algún cráneo,
y al volver a casa
nadie nos está esperado.
que no es cómo lo dijo Fito,
la vida no se nos va
como el humo de ese tren,
la vida se nos va
con quien se queda
esperandonos en el andén.
la vida se nos va,
en los finales prematuros,
en los momentos que no se repiten,
y no se aprovechan lo suficiente.
en las personas que se acaban,
como las últimas gotas del vodka,
y dejan una ausencia amarga,
disfrazada de resaca y hojas.
podemos fingir ,
no sentir sentidos,
pero la piel nos seguirá quemando,
si no volvemos a vernos.
la luz seguirá cegando,
si no has bajado las persianas,
para meterte en mi cama,
y brillar tú sola.
seguiremos estando sordos,
hasta que tus gemidos,
me traigan de vuelta a la realidad,
y el mundo dejará de girar,
si no tiene tu perfume,
como rastro y registro,
de que debe seguir girando,
para que nosotros sigamos quietos.
con los pies sobre la Tierra.
dentro de una canción,
cabe mucho whisky,
y demasiados momentos buenos,
mojados por la lluvia.
caben dos corazones,
4 años de relación,
un adiós premeditado,
un arrepentimiento diagnosticado,
y la sangre de los nudillos
que no se llevan bien con el gotele.
dentro de una canción,
cabemos nosotros,
dos mitades periódicas
que nunca sumaron un entero,
y a falta de una milésima,
acabaron perdiendo el juego.
quizá después de tanto sacar,
no queden palabras bonitas que ordenar.
y las palabras se vuelvan grises,
tapen el Sol,
y se precipiten,
a mojarnos los sueños.
tendré que aprender,
a bailar bajo el insomnio,
y dejarme de tantas giipolleces.
mis huesos están faltos,
de tus manos cálcicas,
y mis músculos se resienten,
de que tus caricias balsámicas,
se hayan mudado,
y no vengan de visita.
ya ni siquiera llaman.
te echo de menos.
y te siento en falta.
y entre tanta matemática y tanto partido,
no se si podré calcular los años,
pitar las ausencias,
o disfrazarme de escritor,
y ordenar las cenizas,
para formar mensajes entre líneas.
tu ausencia no me deja concentrar.
la fiebre no baja.
y el sueño está ya por el segundo round.
la lona dice que debería rendirme.
y es qué dicen tantas cosas, joder.
pero yo sólo te quiero a ti.
diciéndome cosas.
al oído.
como un río suave que enfría el magma.
y forma formas nuevas
sobre la nieve fresca.
el vértigo está recién pintado.
y vamos a mancharnos de locura,
como no dejes de morderte así los labios.
siempre he tenido que perderme,
para encontrar algo que me salve.
la cosa está,
en cuando no busco la salvación.

jueves, 1 de enero de 2015

Algodón.

ese momento,
antes de darle al play,
en el que los auriculares me tapan
los gritos del mundo,
y sólo escucho mi respiración,
y mi latido,
quizá sea entonces,
cuando más humano me siento.

veo carteles de "vuelve",
en cada pared que visito,
y la realidad sabe pastosa,
y a una nostalgia grisácea.
pero cómo vas a volver
si no te has ido todavía,
me pregunto,
y es que mi subconsciente,
conoce el futuro,
y me preparara para los destrozos,
como un padre educa a un hijo,
para soportar la vida real,
como un hijo educa a un padre,
para que sea consciente de que se irá,
y sólo dejará atrás la soledad.
por eso mismo nos quieren tanto
nuestros abuelos,
por ser esos segundos hijos,
que nunca tuvieron
que curan las soledades,
que deja atrás siempre el tiempo.

mi respiración acaba repugnándome,
y no hay música que valga,
sólo el gruñir del calefactor,
y el crujir de mi conciencia,
que reclama perezosa
un poco de atención en cada movimiento.
no se de donde me saco este arrepentimiento,
pero no estás
y todo se está volviendo gris.
y todo se está volviendo negro.
y todo está dejando de ser todo.
porque de tanto sentir nada,
mi diccionario está cambiando los significados.
y la lluvia no ayuda cuando borra la tinta,
y la sustituye por manchas negras.

he dejado de lado,
mis lagunas de memoria,
para no tentar a ahogarme.
ahora me limito a beber,
sin desbordarme,
y esperando que la nostalgia,
no me espere en la esquina de cualquier callejón,
con todos sus porqués listos
para atravesarme las entrañas
de parte a parte,
y dejar mis neuras
esparcidas por la acera,
con un rastro de sangre volátil
que sólo produce arcadas.

uso muchos eufemismos,
por si algún día me lees.
como ponerle algodón a los cuchillos,
y limpiarlos con alcohol,
para que no infecten mientras corten.
supongo que no entenderás,
que sólo intento mantener este mosaico,
de cicatrices plateadas,
unido una noche más
con celofán del malo,
porque el vodka barato siempre me ha pegado más fuerte.

supongo que no busco que me entiendas,
ni que me entiendan,
ni entenderme.
sólo busco respuestas,
donde nunca voy a encontrar ninguna.
sólo busco respuestas,
en las rutas polvorientas
plagadas de pólvora,
de las ruinas oxidadas
que dejaste atrás cuando te fuiste.
cómo encontrar respuestas,
donde no se hacen más que preguntas.

cómo encontrarte a ti,
dónde no queda nada
más que tu ausencia.

es como jugar,
a poner punto final,
con la condicional,
de acabar añadiendo más,
siempre detrás.
es como jugar,
a que esto es soñar,
y tendré que despertar,
cuándo empiece a sonar,
el despertador de esta pesadilla.