jueves, 29 de septiembre de 2016
Para no perderte, detalle.
domingo, 25 de septiembre de 2016
porque sé y sabes.
[...]
las personas están llenas de cristales,
y el mundo está lleno de basura.
hoy vuelvo,
con el cordel del suicida,
y el tren de los errores,
dejando huellas huecas en la arena,
para no complicar la vida del registro forense.
hoy vuelvo,
porque nunca me había ido del todo
y estoy cansado de pillarme los dedos cuando quieres cerrarme la puerta
después de que hubieramos tapiado las ventanas,
con estacas en forma de peros,
como si fingir el desamor fuese sólo cosa de borrachos.
me perdí en tu falda como en un parque
jugué en tu V a deslizarme sobre el hielo
te despeiné con mi tormenta
y me dejaste surfear en tu avalancha
como si el clima fuese una revista y nosotros unos turistas
nos abrazamos entre la muchedumbre
hicimos de nuestros dedos monumento
y sonaron cámaras entre nuestros besos
como si la filarmónica de Sidney estuviese llorando
y nosotros volando en huída libre
te he visto desnuda
y he vivido para contarlo
escribiré de ti como Kvothe escribió de Felurian
coserás mis labios para que grite más que nadie
y me harás volar como los poetas
entre vasos vacíos con los que cortarme los labios
se que sueño y me despierto cada hora
porque este mundo se me hace demasiado real cuando estás lejos.
y que todo esto no es más que lo que quiero
pero no puedo
y duele más que las canciones
y quema más que la Luna de noche
cuando no estás al otro lado de la puerta
para recibir mi caos.
y ahora estoy
callándome para no oírme
con la música alta y el corazón por los suelos
porque sé y sabes
y no olvido
pero fue tan bonito
que ojalá fueras siempre
pequeña gran revolución.
creo que dejo el final a tu elección
o a la de tus flores
porque tienes pétalos como pestañas
y quiero pedirte repetidamente, deseo..
martes, 20 de septiembre de 2016
horizonte de sucesos.
yo bailé con los rayos de la Luna en un mundo de espejos sin quedarme ciego.
yo bajé asteroides para que el desierto no se sintiera solo,
para decorar con cometas el tapiz del cielo.
yo fui nosotros en 49 bailes alrededor del mundo,
pisé los pies de la Luna con torpeza sin tropezar,
manchando de risa el suelo de la pista,
apaisando un paisaje que se llamaba su cuerpo,
en diferentes galaxias sin movernos de su cama.
fue mía como el alma,
tierna como el pan,
cayendo como callan los ruiseñores,
volando como cantan los mariachis,
borrachos y aguantando las lágrimas,
cerrando cierres de pasados inconclusos,
poniendo presas en los ríos,
porque amar es la locura de los torrentes con la suavidad de los meandros,
porque amar es recordar cómo y cuándo el arte,
y para que nacimos nosotros.
yo tuve el amor en mis manos
lo acuné como a un caja de cuchillos antes de una operación
salvé a los demonios abriéndoles paso a mi inferno.
yo cogí mi ensencia y se la di
viajé hasta el Sol para recordarle su nombre
no tuve miedo porque la tuve a ella
y era incompatible ser libre sin ser valiente.
yo aprendí del aire para entender sus caderas
hice del mar mosaico agotando las olas
que me traían de vuelta su risa que nunca se fue
pero que nunca estuvo del todo conmigo.
bailé con una gacela dentro del bosque
como quien quiere atrapar una estrella
haciendo círculos en el vaho de un tranvía que no lleva a ninguna parte.
la esperanza no se pierde,
nos perdemos nosotros,
y qué pena que se rompiese la brújula que señalaba
al centro sísmico de su ombligo
como si todos los días se encontrase luz entre tanta oscuridad
como si fuese fácil cerrar los ojos en las salidas de emergencias.
me enseñó a soplar volcanes sin guantes de cocina
a descongelar las fresas cada 14 de febrero.
me enseñó a quemar la pizza de los viernes cada sábado
hacer de lo eterno un suspiro por cada concierto.
se que los poetas llorarán cuando hablen de ti
se ha muerto el arte entre tanto horizonte de sucesos.
y no sabrán el camino de tu espalda,
ni la talla de tus dedos.
y aún así seguirán llorando cuando nos hayamos extinguido.
sólo me sentí único en el espejo de sus ojos.
ya no recuerdo lo que era matarse
pero esto debe ser algo parecido.
gracias por salvar las flores de mis pisadas torpes.
[...]
'' Por último, decirte que quiere a quien te quiera, no a quien te guste.
.La persona que te gusta te ilusiona, la que te quiere te valora. ''
domingo, 28 de agosto de 2016
Verano.
lunes, 22 de agosto de 2016
y toda esa mierda.
tengo un vórtice mortal en la cabeza
no hay huracán sin eje
no hay libertad sin ti.
yo amé como se nieva
lentamente y sin complejos
yo caí como se vuela
luciendo heridas dignas como medallas de guerra
crecí entre poemas que hablaban de musas
y terminé creyendo que la musa hace al poeta y no el poeta a la poesía
ahora ya no se rodar cuesta arriba
y estás tan en el cielo...
te he perdido sin apostar
te han ganado sin jugarte..
yo te quise como lloran los ríos
como un barracón de infantería en primera línea
como un torpedo lleno de semen
y exploté 74 veces 8 noches 9 días 67 semanas
dime tú qué nos falló
porque te quise como se odian los antónimos.
joder
porque duele tanto tragarse la memoria
he comido clavos que sabían mejor que esto
estas son mi ruinas, cuidado con las esquinas, pinchan
no quedan bordes que cosan rotos para este descosido.
he soltado el equipaje y lloro
porque este era nuestro viaje
y preferiste aterrizar con frenos que volar sin paracaídas...
te toqué como a una guitarra desafinada
y salieron orgasmos de debajo de las losas
nacieron mariposas en tu ombligo
y no fueron tus nervios
si no mis manos
fuimos Felurian y Kvothe pero reales
fuimos una estrella fugaz que duró 891 días
el cometa sin cuerda que más sonreía
la 9a maravilla de esta galaxia de mierda.
hicimos la novela más preciosa de la historia
saltamos hacia abajo como en un océano
bailamos sin pisar el suelo
pero pisando los escalones que traían de vuelta a tu nido.
y vendrán otros que no sabrán de tus cimas
de las nieves tiernas que escondes en las caderas,
caerán donde yo volé,
faltarán donde yo estaba,
y les querrás igual o más,
lo sabes tú, lo sabe el alma
nos hicimos historia en vez de hacerla
y duele tanto decir adiós a ciencia cierta
con lo bonita que era la incertidumbre y toda es mierda.
martes, 16 de agosto de 2016
821.
hemos ordenado el cosmos más de doscientas veces,
que se dice rápido, pero lo hicimos lento.
me has pedido fuego como a un borracho,
y te lo ofrecí nervioso como en una primera cita,
durante los ochocientos veintiún días de camino,
porque no conozco otra manera de reparar que querer,
y eso fue una locura.
conozco el amor del que hablan los poetas,
he medido tu espalda 47 veces,
y sólo he conseguido verme cada vez más pequeño.
no se puede escalar una mujer tan Kilimanjara,
pero yo estaba ciego y tú eras un patio de luces,
y sólo contigo se hizo cierto lo que no ves.
tenemos piedad de nosotros mismos porque de algo hay que tenerla,
y si Dios no existe nadie va a tenerla por nosotros.
pero tú,
por ti,
me he bajado del mundo cuatro veces en un mes,
y he aguantado boca abajo para poder volver a tener los pies sobre la tierra.
susurraste algo así de que sería imposible,
y qué,
el amor está en el aire, y a mi me va la locura,
y no necesitaba más excusa que los motivos,
porque no hay razones para lanzarse al vacío,
sólo manos que prometen,
alas que nacen y se erizan.
en mi discografía se habla más de libros que de orgasmos,
y cualquiera que la escuche lo tendrá claro,
no soy más de lo que me dejas ver,
porque siendo somos lo que queramos ser,
y aún sin estar siendo sabes que seremos.
no hace falta conocerme,
que me compre quien me entienda,
hay constantes que si cambian, aunque sea hacia ti,
una incógnita que fuera de la lógica sigue siendo improbable.
soy consciente de la virtud de la inconsciencia,
un niño que no llora cuando se vuela su globo porque sabe que puede volar tras él.
conozco la ilusión de la que hablan las canciones.
gané sin hacer trampas las elecciones de tu parlamento,
en tu espalda escribí un soneto raro,
bajé la Luna de 4 50 a 5 00 am todos los findes de nuestros años,
sólo para que pudieras dormir,
como en aquella habitación de luces azules.
me equivoco siempre en el mismo acento,
porque para mi es lo mismo creer que preguntarse,
si se trata de un milagro,
y tú no paras de reír. entiéndeme, aunque no nos haga falta.
soy de caer de pie para no perderte el rastro,
porque esperarte es otra forma de caminar,
y aún así tengo tus huellas presentes en mi futuro.
no asumo, ni concibo, ni me resigno con nada,
esto no es azar por más que seas mi suerte,
no hay tablero donde podamos bailar en paz,
por eso lo de las lunas y los peces,
quiero que seamos río y fluyamos como nadie.
así que sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,
que podré perder la magia, pero no perderte a ti.
no es el lugar, es la persona,
así que entiende que contigo siempre pueda volver a casa.
martes, 16 de febrero de 2016
249.
eres una canción de rock sin cuerdas pero con risa.
eres la lluvia rompiendo hielo azul eléctrico,
sacando el rugido de dentro,
un milagro visual para ciegos,
porque no hay mejor manera de rozarte que con los ojos.
la excitación dilata las pupilas y tu vuelves mis ojos dos eclipses negros.
tiñes de rojo el amanecer porque el arte tiene tu nombre,
y mis hijos tus apellidos.
los meteoritos vienen a buscarte, pero se pierden en el camino,
los duendes te tienen bien escondida al final del arcoiris.
el suelo se está secando porque ya no bailas,
y todos estamos faltos de poder chapotear en tus clavículas.
sácame a bailar como si fuese la última noche,
vamos a quemar las nubes como Nerón,
y que lluevan estrellas fugaces para pedirte dos millones de veces.
y que te cumplas, deseo.
no hay barra que te sujete al final de la fiesta,
por eso sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,
que ardan todos y no acierte ninguno,
pero se nos erice la piel en cada gesto,
con un ártico en cada huella dactilar,
dejando huellas polares sin la estrella,
que eres tú,
empapando de sudor cada costelación,
que somos nosotros.
he tenido que leer 249 poemarios para describir la primera letra de tu nombre,
la primera risa cuando te desperezas,
el ser almohada en este mundo de clavos,
la libertad a puerta cerrada,
mi vida.
creo que se me van a acabar los libros o las vidas,
antes de llegar a tus apellidos.
quiero balbucearle al frío que te quiero,
que el Titanic flote en tu ombligo,
y los músicos toquen hasta que se hundan todas las dudas,
porque morir con las botas puestas es para cobardes,
lo nuestro es morir cuando te desnudas.
quiero cantarle veinte poemas de amor a la Luna,
y salvar un gol a la desesperada,
como si una canción se quedase corta
en esta prórroga que nunca me dejas empatar.
me encanta cuando te vistes de poesía y finges que no te estoy mirando.
eres todos los colores de un camaleón,
las 8 patas de una araña moldeando arcilla para formar el nuevo anillo de Saturno.
vamos a saltar de esta Vía Láctea a otra cualquiera.
voy a seguir el camino de tus lunares sin saber a donde me lleva.
voy a...
siempre nos queda la esperanza de que el tiempo se pare.