sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Para no perderte, detalle.



Quiero esperar a las lluvias para darles Sol,
que llegues tú cuando todos se hayan ido.

Somos el resultado de muchos recuerdos fragmentados,
un mosaico mal pegado, una montaña de espejos que ya no reflejan nada, y aun así,
somos la obra de arte más bonita de este basurero.

Hicimos de las puertas cerradas hogar,
de las ventanas alas, y construimos destruyendo,
haciendo espacio al eco, robándole polvo al desierto.
haciéndonos polvo indoloramente, sumergidos en el frío.

Nos abrazamos en una bañera sin patas,
cortándonos las pisadas con la cerámica rota,
en nuestro paraíso fiscal de fracasos,
donde nadie vendrá a preguntar por los disparos,
ni a rescatarnos, heridos.

Te pienso durante 6 horas en mis 4 horas de sueño,
y me sobra tiempo para reciclar pesadillas.
Todo da miedo sin tus alas de mariposa,
todo da vértigo si no está a tu altura.
Y vivo en el subsuelo.
Buscando cuevas donde habitar mi hoguera,
clavos donde colgar la piel que habitamos,
que este cuerpo se me ha quedado grande después de tanto estirarme hacia ti.

Creo en los ojos de los niños y en las manos de mi madre,
en las canciones que se usan como pañuelo o como sparring,
y en los saltos de fe que tantos llaman vida,
y tan pocos se paran a vivirla.

Los frenos del que cae son algo tan relativo,
como tapar heridas con algodón, o pedir perdón por atreverse.
Prefiero la tumba del valiente al testimonio del cobarde.
Prefiero el dolor que la película, la enfermedad que el diagnóstico,
la lesión que la pantalla.

‘No dejar de’ es lo mismo que ‘empezar a’,
y la bala y el gatillo tienen la misma culpa.

Sigo sentado en la primera fila para no perderte, detalle,
en este cortometraje donde nos separan kilómetros
no hay suficiente hilo para unir nuestros postres.
Y ya no hay dulces que me sirvan tu voz.
Otro ‘round’ camarero, otro fracaso en dirección contraria.
No me lo pongas fácil para no ponerme mañana,
el frío preventivo ahora se llama primavera.

Que me compre quien me entienda,
Y se haga de noche con los hielos artificiales.
Que sepas que,
te escribí como la comida de los pobres, no sería el mejor,
pero lo estuve haciendo con todo el cariño del mundo.

domingo, 25 de septiembre de 2016

porque sé y sabes.

¿crees qué el mundo está lleno de cristales?

[...]

las personas están llenas de cristales,
y el mundo está lleno de basura.

hoy vuelvo,
con el cordel del suicida,
y el tren de los errores,
dejando huellas huecas en la arena,
para no complicar la vida del registro forense.
 hoy vuelvo,
porque nunca me había ido del todo
y estoy cansado de pillarme los dedos cuando quieres cerrarme la puerta
después de que hubieramos tapiado las ventanas,
con estacas en forma de peros,
como si fingir el desamor fuese sólo cosa de borrachos.


me perdí en tu falda como en un parque                     
jugué en tu V a deslizarme sobre el hielo                       
te despeiné con mi tormenta                                         
y me dejaste surfear en tu avalancha                       
como si el clima fuese una revista y nosotros unos turistas                       
nos abrazamos entre la muchedumbre                       
hicimos de nuestros dedos monumento                       
y sonaron cámaras entre nuestros besos                       
como si la filarmónica de Sidney estuviese llorando                       
y nosotros volando en huída libre                       

te he visto desnuda                       
y he vivido para contarlo                   
escribiré de ti como Kvothe escribió de Felurian                       
coserás mis labios para que grite más que nadie                       
y me harás volar como los poetas                       
entre vasos vacíos con los que cortarme los labios          
          
se que sueño y me despierto cada hora                       
porque este mundo se me hace demasiado real cuando estás lejos.
                        
y que todo esto no es más que lo que quiero                       
pero no puedo                       
y duele más que las canciones                       
y quema más que la Luna de noche                       
cuando no estás al otro lado de la puerta                       
para recibir mi caos.                       

y ahora estoy                       
callándome para no oírme                       
con la música alta y el corazón por los suelos                       
porque sé y sabes                       
y no olvido                       
pero fue tan bonito                       
que ojalá fueras siempre                       
pequeña gran revolución.

creo que dejo el final a tu elección                                         
o a la de tus flores                        
porque tienes pétalos como pestañas                                          
y quiero pedirte repetidamente, deseo..

martes, 20 de septiembre de 2016

horizonte de sucesos.

yo escribí historias que hicieron llorar a los bardos.
yo bailé con los rayos de la Luna en un mundo de espejos sin quedarme ciego.
yo bajé asteroides para que el desierto no se sintiera solo,
para decorar con cometas el tapiz del cielo.
yo fui nosotros en 49 bailes alrededor del mundo,
pisé los pies de la Luna con torpeza sin tropezar,
manchando de risa el suelo de la pista,
apaisando un paisaje que se llamaba su cuerpo,
en diferentes galaxias sin movernos de su cama.

fue mía como el alma,
tierna como el pan,
cayendo como callan los ruiseñores,
volando como cantan los mariachis,
borrachos y aguantando las lágrimas,
cerrando cierres de pasados inconclusos,
poniendo presas en los ríos,
porque amar es la locura de los torrentes con la suavidad de los meandros,
porque amar es recordar cómo y cuándo el arte,
y para que nacimos nosotros.

yo tuve el amor en mis manos

lo acuné como a un caja de cuchillos antes de una operación
salvé a los demonios abriéndoles paso a mi inferno.
yo cogí mi ensencia y se la di
viajé hasta el Sol para recordarle su nombre
no tuve miedo porque la tuve a ella
y era incompatible ser libre sin ser valiente.

yo aprendí del aire para entender sus caderas
hice del mar mosaico agotando las olas
que me traían de vuelta su risa que nunca se fue
pero que nunca estuvo del todo conmigo.

bailé con una gacela dentro del bosque
como quien quiere atrapar una estrella
haciendo círculos en el vaho de un tranvía que no lleva a ninguna parte.
la esperanza no se pierde,
nos perdemos nosotros,
y qué pena que se rompiese la brújula que señalaba
al centro sísmico de su ombligo
como si todos los días se encontrase luz entre tanta oscuridad
como si fuese fácil cerrar los ojos en las salidas de emergencias.

me enseñó a soplar volcanes sin guantes de cocina
a descongelar las fresas cada 14 de febrero.
me enseñó a quemar la pizza de los viernes cada sábado
hacer de lo eterno un suspiro por cada concierto.

se que los poetas llorarán cuando hablen de ti
se ha muerto el arte entre tanto horizonte de sucesos.
 y no sabrán el camino de tu espalda,
ni la talla de tus dedos.
y aún así seguirán llorando cuando nos hayamos extinguido.

sólo me sentí único en el espejo de sus ojos.


ya no recuerdo lo que era matarse
pero esto debe ser algo parecido.

gracias por salvar las flores de mis pisadas torpes.

[...]


'' Por último, decirte que quiere a quien te quiera, no a quien te guste.
.La persona que te gusta te ilusiona, la que te quiere te valora. ''

domingo, 28 de agosto de 2016

Verano.

    Podría escuchar los chapoteos hasta a 200 días de distancia. Creo que es la víctima la que regresa a la escena del crimen cuando se enamora del homicida, y es que hay despedidas que son un homicidio...


    No se si llovía, o estaba demasiado triste, pero las olas frías abrazaban a mis pies como si pudiesen robar mi calor corporal. Las huellas que había ido dejando durante toda la tarde se emborronaban al paso de las olas, y comencé a perder la noción del tiempo y del lugar a medida que la noche encapotaba el cielo. Ya no era más que una estatua oxidada esperando a convertirme en polvo rojo, en una pequeña huella dentro de esas interminables dunas. Supongo que ese es el principio del todo, un interminable ciclo de destruir para construir, de volver a volver a nacer, el eterno presente.

    Aquel rincón del mundo era mi rincón secreto. Todos necesitamos un refugio dentro del huracán, una estrella donde atracar y poner a secar los daños, y ese era el mío. Después de 4 semanas descosiendo parches, me había decidido a volver al lugar de origen, al regazo que me vió caer, y a buscar la respuesta donde no cabían más preguntas.

     Dos imanes siempre son imanes, aunque sus polos se repelan, o aunque formen una única pieza, pero siguen siendo imanes, y siguen siendo dos. Pero esto no es así cuando se trata de personas. Hay sentimientos que son sopletes al rojo vivo, y besos que dejan puntos de soldadura a su paso. Nos dejamos llevar por mareas de decisiones, de saltos y suicidos en pos de la estela de nuestra estrella fugaz. Jugamos a ser polillas sin temer a los vatios que esconde la luz. Nos convertimos en ciegos rodando en las 24 Heures du Mans sin miedo a las chicanes. Y perdemos la conciencia de la unidad inconscientemente. Qué magia esa, la del amor...

     Y yo había sido espectador en primera fila de toda clase de trucos. Me sabía de memoria 'la promesa', 'la transformación' y 'el secreto' de los 821 trucos en los que fui amado. Sabía de escenarios,de los aplausos, de los ojos cristalinos que gritan de emoción, de la satisfacción que produce llenar de magia su teatro. No hay mayor premio para un mago que la incertidumbre reflejada en las caras de las butacas, y ella fue una incógnita continúa para mi. Ella creía en mis manos y yo intentaba definirla, y no necesitamos más para dar a luz mil novelas no escritas por nosotros.

     Pero la gloria es pasajera dentro de nuestra volatilidad, y siempre llega un tren que la seduce más que nuestro humilde vagón. Tuve que aprender sobre espectadores con prisas, taquillas con demasiado stock, sonrisas frías, aplausos rotos, y telones cerrados que dejaban a su paso un vacío silencio. Comenzamos a desplazarnos hacia el afelio y el perihelio de la misma órbita, y las estelas se alejaban con miedo, consumidas por la oscuridad.

     Creo que nunca sabemos marcar el principio de nuestro propio fin. Somos abducidos por el autoconvencimiento de que todo saldrá bien. Olvidamos el camino de llegada, la trayectoria de la caída, y sólo nos damos cuenta de la proximidad del horizonte con la caída, cuando en la mayoría de las ocasiones, es demasiado tarde para evitar la catarata. Nosotros remamos como esclavos en Egipto, huyendo de la arena sucia, del Sol abrasador de la indiferencia. Cavamos en medio de una tormenta de arena en busca de los gestos pérdidos, de las caricias que dejamos enfríar, de los regalos inmateriales de los que hablan los poetas. Pero no todos los sueños se cumplen por más velas que se apaguen, y no supe ser el arqueólogo que necesitaban nuestras reliquias.

     Fue entonces cuando bajé de mi nube, volví al planeta en el que ambos habíamos colisionado, al cráter del que hicimos nido. Regresé al presente del que hablaba, y disparé mis balas de fogueo en forma de preguntas, con el miedo del que sabe que saldrá herido. Sabía que el pase tenía fecha de caducidad por más entradas que guardase, y se rompió el úlitmo VHS de la tienda de antigüedades...

     No se si llovía, o estaba demasiado triste. Pero llevaba demasiado tiempo caminando en dirección contraria sobre huellas emborronadas. Dicen que cuando duelen las cicatrices es que va a cambiar el tiempo. Nunca lo había comprobado, hasta que se acabaron los disparos, y entendí que podía nacer el invierno dentro de cualquier verano.

lunes, 22 de agosto de 2016

y toda esa mierda.

tengo un vórtice mortal en la cabeza


no hay huracán sin eje


no hay libertad sin ti.

yo amé como se nieva


lentamente y sin complejos


yo caí como se vuela


luciendo heridas dignas como medallas de guerra


crecí entre poemas que hablaban de musas


y terminé creyendo que la musa hace al poeta y no el poeta a la poesía


ahora ya no se rodar cuesta arriba


y estás tan en el cielo...


te he perdido sin apostar


te han ganado sin jugarte..


yo te quise como lloran los ríos


como un barracón de infantería en primera línea


como un torpedo lleno de semen


y exploté 74 veces 8 noches 9 días 67 semanas


dime tú qué nos falló


porque te quise como se odian los antónimos.


joder


porque duele tanto tragarse la memoria


he comido clavos que sabían mejor que esto


estas son mi ruinas, cuidado con las esquinas, pinchan


no quedan bordes que cosan rotos para este descosido.


he soltado el equipaje y lloro


porque este era nuestro viaje


y preferiste aterrizar con frenos que volar sin paracaídas...


te toqué como a una guitarra desafinada

y salieron orgasmos de debajo de las losas


nacieron mariposas en tu ombligo

y no fueron tus nervios

si no mis manos


fuimos Felurian y Kvothe pero reales


fuimos una estrella fugaz que duró 891 días


el cometa sin cuerda que más sonreía

la 9a maravilla de esta galaxia de mierda.

hicimos la novela más preciosa de la historia


saltamos hacia abajo como en un océano


bailamos sin pisar el suelo


pero pisando los escalones que traían de vuelta a tu nido.

y vendrán otros que no sabrán de tus cimas


de las nieves tiernas que escondes en las caderas,


caerán donde yo volé,


faltarán donde yo estaba,


y les querrás igual o más,


lo sabes tú, lo sabe el alma

nos hicimos historia en vez de hacerla


y duele tanto decir adiós a ciencia cierta


con lo bonita que era la incertidumbre y toda es mierda.

martes, 16 de agosto de 2016

821.

llevo a tu lado 97 fotos y varias lluvias de estrellas.
hemos ordenado el cosmos más de doscientas veces,
que se dice rápido, pero lo hicimos lento.
me has pedido fuego como a un borracho,
y te lo ofrecí nervioso como en una primera cita,
durante los ochocientos veintiún días de camino,
porque no conozco otra manera de reparar que querer,
y eso fue una locura.


conozco el amor del que hablan los poetas,
he medido tu espalda 47 veces,
y sólo he conseguido verme cada vez más pequeño.
no se puede escalar una mujer tan Kilimanjara,

pero yo estaba ciego y tú eras un patio de luces,
y sólo contigo se hizo cierto lo que no ves.



tenemos piedad de nosotros mismos porque de algo hay que tenerla,
y si Dios no existe nadie va a tenerla por nosotros.
pero tú,
por ti,
me he bajado del mundo cuatro veces en un mes,
y he aguantado boca abajo para poder volver a tener los pies sobre la tierra.
susurraste algo así de que sería imposible,
y qué,
el amor está en el aire, y a mi me va la locura,
y no necesitaba más excusa que los motivos,
porque no hay razones para lanzarse al vacío,
sólo manos que prometen,
alas que nacen y se erizan.



en mi discografía se habla más de libros que de orgasmos,
y cualquiera que la escuche lo tendrá claro,
no soy más de lo que me dejas ver,
porque siendo somos lo que queramos ser,
y aún sin estar siendo sabes que seremos.

no hace falta conocerme,
que me compre quien me entienda,
hay constantes que si cambian, aunque sea hacia ti,
 una incógnita que fuera de la lógica sigue siendo improbable.



soy consciente de la virtud de la inconsciencia,
un niño que no llora cuando se vuela su globo porque sabe que puede volar tras él.



conozco la ilusión de la que hablan las canciones.
gané sin hacer trampas las elecciones de tu parlamento,
en tu espalda escribí un soneto raro,
bajé la Luna de 4 50 a 5 00 am todos los findes de nuestros años,
sólo para que pudieras dormir,
como en aquella habitación de luces azules.
me equivoco siempre en el mismo acento,
porque para mi es lo mismo creer que preguntarse,
si se trata de un milagro,
y tú no paras de reír. entiéndeme, aunque no nos haga falta.



soy de caer de pie para no perderte el rastro,
porque esperarte es otra forma de caminar,
y aún así tengo tus huellas presentes en mi futuro.
no asumo, ni concibo, ni me resigno con nada,
esto no es azar por más que seas mi suerte,
no hay tablero donde podamos bailar en paz,
por eso lo de las lunas y los peces,
quiero que seamos río y fluyamos como nadie.



así que sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,
que podré perder la magia, pero no perderte a ti.
no es el lugar, es la persona,
así que entiende que contigo siempre pueda volver a casa.

martes, 16 de febrero de 2016

249.

eres una canción de rock sin cuerdas pero con risa.


eres la lluvia rompiendo hielo azul eléctrico,


sacando el rugido de dentro,


un milagro visual para ciegos,


porque no hay mejor manera de rozarte que con los ojos.

la excitación dilata las pupilas y tu vuelves mis ojos dos eclipses negros.


tiñes de rojo el amanecer porque el arte tiene tu nombre,


y mis hijos tus apellidos.


los meteoritos vienen a buscarte, pero se pierden en el camino,


los duendes te tienen bien escondida al final del arcoiris.

el suelo se está secando porque ya no bailas,


y todos estamos faltos de poder chapotear en tus clavículas.


sácame a bailar como si fuese la última noche,


vamos a quemar las nubes como Nerón,


y que lluevan estrellas fugaces para pedirte dos millones de veces.


y que te cumplas, deseo.

no hay barra que te sujete al final de la fiesta,


por eso sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,


que ardan todos y no acierte ninguno,


pero se nos erice la piel en cada gesto,


con un ártico en cada huella dactilar,


dejando huellas polares sin la estrella,


que eres tú,


empapando de sudor cada costelación,


que somos nosotros.

he tenido que leer 249 poemarios para describir la primera letra de tu nombre,


la primera risa cuando te desperezas,


el ser almohada en este mundo de clavos,


la libertad a puerta cerrada,


mi vida.


creo que se me van a acabar los libros o las vidas,


antes de llegar a tus apellidos.

quiero balbucearle al frío que te quiero,


que el Titanic flote en tu ombligo,


y los músicos toquen hasta que se hundan todas las dudas,


porque morir con las botas puestas es para cobardes,


lo nuestro es morir cuando te desnudas.

quiero cantarle veinte poemas de amor a la Luna,


y salvar un gol a la desesperada,


como si una canción se quedase corta


en esta prórroga que nunca me dejas empatar.

me encanta cuando te vistes de poesía y finges que no te estoy mirando.


eres todos los colores de un camaleón,


las 8 patas de una araña moldeando arcilla para formar el nuevo anillo de Saturno.

vamos a saltar de esta Vía Láctea a otra cualquiera.


voy a seguir el camino de tus lunares sin saber a donde me lleva.


voy a...


siempre nos queda la esperanza de que el tiempo se pare.