sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

domingo, 27 de octubre de 2013

Jugando a ser barquitos a la deriva.

'' Pero mírala. Los hay que fuerzan sonrisas para enmascarar dolor, porque no se atreven a enfrentarse al mundo exterior. Los hay que huyen de sus miedos, no por ser cobardes, sino por tener recuerdos congelados en aquellas tardes. Pero mírala a ella, tan diferente al resto. Sonríe por vicio a pesar de los desperfectos. Le han hecho daño, y lo sabe, aún recuerda esa voz grave que sonaba dulce en su memoria, porque no es fácil borrar su historia. No lo es.¿Y qué? Ella no corrió, ni enmascaró el dolor, sólo odio el amor para querer la vida, y salvarse de toda esa mierda en una persecución suicida. Había caminos más fáciles, pero sólo lo más hábiles siguen su propio camino sin seguir a los débiles. Y ella lo hizo. Escribió su camino con tinta y con odio, sobre un folio plasmó el dolor que provocó el naufragio de un sentimiento, olvidó su aliento sobre su nuca, y se prometió a si misma no volver a caer nunca. Y te repito, mírala. Esa sonrisa que no me saco de la cabeza esconde miles de cicatrices, noches de lágrimas, palabras, besos y recuerdos infelices. Pero ella sonríe, jugando a ser barquitos a la deriva, llevando en sus manos caricias escondidas, dejándose llevar por un corazón que no olvida, dio color a un mundo en blanco y negro, porque se puede ser feliz a pesar de los recuerdos. ''

Para -  .

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