sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

martes, 16 de agosto de 2016

821.

llevo a tu lado 97 fotos y varias lluvias de estrellas.
hemos ordenado el cosmos más de doscientas veces,
que se dice rápido, pero lo hicimos lento.
me has pedido fuego como a un borracho,
y te lo ofrecí nervioso como en una primera cita,
durante los ochocientos veintiún días de camino,
porque no conozco otra manera de reparar que querer,
y eso fue una locura.


conozco el amor del que hablan los poetas,
he medido tu espalda 47 veces,
y sólo he conseguido verme cada vez más pequeño.
no se puede escalar una mujer tan Kilimanjara,

pero yo estaba ciego y tú eras un patio de luces,
y sólo contigo se hizo cierto lo que no ves.



tenemos piedad de nosotros mismos porque de algo hay que tenerla,
y si Dios no existe nadie va a tenerla por nosotros.
pero tú,
por ti,
me he bajado del mundo cuatro veces en un mes,
y he aguantado boca abajo para poder volver a tener los pies sobre la tierra.
susurraste algo así de que sería imposible,
y qué,
el amor está en el aire, y a mi me va la locura,
y no necesitaba más excusa que los motivos,
porque no hay razones para lanzarse al vacío,
sólo manos que prometen,
alas que nacen y se erizan.



en mi discografía se habla más de libros que de orgasmos,
y cualquiera que la escuche lo tendrá claro,
no soy más de lo que me dejas ver,
porque siendo somos lo que queramos ser,
y aún sin estar siendo sabes que seremos.

no hace falta conocerme,
que me compre quien me entienda,
hay constantes que si cambian, aunque sea hacia ti,
 una incógnita que fuera de la lógica sigue siendo improbable.



soy consciente de la virtud de la inconsciencia,
un niño que no llora cuando se vuela su globo porque sabe que puede volar tras él.



conozco la ilusión de la que hablan las canciones.
gané sin hacer trampas las elecciones de tu parlamento,
en tu espalda escribí un soneto raro,
bajé la Luna de 4 50 a 5 00 am todos los findes de nuestros años,
sólo para que pudieras dormir,
como en aquella habitación de luces azules.
me equivoco siempre en el mismo acento,
porque para mi es lo mismo creer que preguntarse,
si se trata de un milagro,
y tú no paras de reír. entiéndeme, aunque no nos haga falta.



soy de caer de pie para no perderte el rastro,
porque esperarte es otra forma de caminar,
y aún así tengo tus huellas presentes en mi futuro.
no asumo, ni concibo, ni me resigno con nada,
esto no es azar por más que seas mi suerte,
no hay tablero donde podamos bailar en paz,
por eso lo de las lunas y los peces,
quiero que seamos río y fluyamos como nadie.



así que sácame a bailar como un lanzador de cuchillos,
que podré perder la magia, pero no perderte a ti.
no es el lugar, es la persona,
así que entiende que contigo siempre pueda volver a casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario