yo escribí historias que hicieron llorar a los bardos.
yo bailé con los rayos de la Luna en un mundo de espejos sin quedarme ciego.
yo bajé asteroides para que el desierto no se sintiera solo,
para decorar con cometas el tapiz del cielo.
yo fui nosotros en 49 bailes alrededor del mundo,
pisé los pies de la Luna con torpeza sin tropezar,
manchando de risa el suelo de la pista,
apaisando un paisaje que se llamaba su cuerpo,
en diferentes galaxias sin movernos de su cama.
fue mía como el alma,
tierna como el pan,
cayendo como callan los ruiseñores,
volando como cantan los mariachis,
borrachos y aguantando las lágrimas,
cerrando cierres de pasados inconclusos,
poniendo presas en los ríos,
porque amar es la locura de los torrentes con la suavidad de los meandros,
porque amar es recordar cómo y cuándo el arte,
y para que nacimos nosotros.
yo tuve el amor en mis manos
lo acuné como a un caja de cuchillos antes de una operación
salvé a los demonios abriéndoles paso a mi inferno.
yo cogí mi ensencia y se la di
viajé hasta el Sol para recordarle su nombre
no tuve miedo porque la tuve a ella
y era incompatible ser libre sin ser valiente.
yo aprendí del aire para entender sus caderas
hice del mar mosaico agotando las olas
que me traían de vuelta su risa que nunca se fue
pero que nunca estuvo del todo conmigo.
bailé con una gacela dentro del bosque
como quien quiere atrapar una estrella
haciendo círculos en el vaho de un tranvía que no lleva a ninguna parte.
la esperanza no se pierde,
nos perdemos nosotros,
y qué pena que se rompiese la brújula que señalaba
al centro sísmico de su ombligo
como si todos los días se encontrase luz entre tanta oscuridad
como si fuese fácil cerrar los ojos en las salidas de emergencias.
me enseñó a soplar volcanes sin guantes de cocina
a descongelar las fresas cada 14 de febrero.
me enseñó a quemar la pizza de los viernes cada sábado
hacer de lo eterno un suspiro por cada concierto.
se que los poetas llorarán cuando hablen de ti
se ha muerto el arte entre tanto horizonte de sucesos.
y no sabrán el camino de tu espalda,
ni la talla de tus dedos.
y aún así seguirán llorando cuando nos hayamos extinguido.
sólo me sentí único en el espejo de sus ojos.
ya no recuerdo lo que era matarse
pero esto debe ser algo parecido.
gracias por salvar las flores de mis pisadas torpes.
[...]
'' Por último, decirte que quiere a quien te quiera, no a quien te guste.
.La persona que te gusta te ilusiona, la que te quiere te valora. ''
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