sin ti, no puedo ser feliz.
pero contigo, no puedo ser libre.

miércoles, 21 de julio de 2021

336.

Estás esperando un tren. 
Un tren que te llevará lejos. 
Sabes donde quieres que ese tren te lleve, 
pero no dónde te va a llevar. 
Cobb

siempre que salgo a mirar al mar recuerdo la otra costa
siempre que vuelvo del barro recuerdo que aún queda casa


será la 4a vez que vuel(v)o
allí donde nace la risa, como diría un Adem
donde la música ha hecho que se olvide el silencio 
y la vida vibra en cada giro, como si hasta el viento bailase contigo cuando se lo pides 

casa siempre es casa cuando es de verdad 
hasta el árbol quemado sigue teniendo raíces
y si queréis saber cómo sigo aquí, mirad ahí
en ese doble fondo que siempre tapa el decorado
en la herida de maleta y aeropuerto 
en la ausencia con la que convivir 
como el corredor que pierde un pie
o el artista que olvida la pintura 
y todo sigue, como la vida,
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. 

llevo así desde que tengo memoria
con dos secretos en el corazón 
como piedras en el estómago
desoyendo a Auri, apretando el nudo, 
acumulando polvo como el libro que nadie lee,
enterrando las piernas en la arena que se va, 
negándole permisos a la marea que la lleva. 

esta vez hay menos carga, pero más cosas de las que hacerse cargo 
en esta determinación del todo yo no hay sitio para grietas 
con el verso viejo de las manos quemadas y las castañas del fuego 
así estuve y estaré, tapando el incendio con la tinta,
volviendo a la cicatriz que se elige, 
dejando cada vez menos sitios a la piel 
escribiendo las promesas para tenerlas a mano

eso son las despedidas, un juramento partido,
dos mitades que nunca son uno hasta que se vuelve 
lanzar una botella al mar y esperar buenos augurios
esperar que el tiempo espere, que el cambio no cambie,  que la distancia no aleje 
eso son las despedidas, 
una pulsera como consuelo, una última foto como recuerdo, romperse para poder dejar un trozo
un puerto que se va, una puerta que se cierra

en 336 horas vuelvo a las nubes, 
a la máquina del tiempo en forma de pájaro de hierro, 
al lugar de todos los lugares, a la semilla del nacer, a mi sitio

y se forma un nudo en la tripa,
donde nace la tristeza y la inquietud,
por esa alma nómada falta de costumbre
que sigue teniendo miedo a dejarse atrás
porque ya sabe lo que es girarse por última vez 
y dejar una herida sin cerrar a cada lado de la distancia 

siempre piensas más en lo que dejas que en lo que te espera 
así es el humano, atento al lunar en una sábana blanca, 
y te preguntas cuál de todas las pestañas se cumplirá, 
después de ver tantos dientes de león quemados en el suelo

agarras fuerte el hatillo
con más ímpetu que seguridad 
con más esperanza que ciencia 
cierras la puerta y no te vuelves a girar 

vuelvo a casa desde casa
esa es la verdad que sé y conozco 
que aprendí y que vivo 
vuelvo al faro y al origen del camino 
como un calderero con sus fardos vacíos 








miércoles, 28 de abril de 2021

Para guardarte

a veces un dolor llega muy pronto o una canción llega muy tarde
por eso a veces ya no sé si un disco viejo suena distinto
o es que soy yo el que ya no es el mismo

crecí escuchando lunas y lluvias donde mirarlas
y ahora ya no quiero chapotear en esos charcos
como un espejo en el que no me reconozco 
o porque no sabe reflejarme, o porque ya no sé mirar bien 

el error siempre busca al culpable
para sentirse a salvo en alguien que se haga responsable
como un arma que busca una funda 
para evitar seguir cortando al que esté cerca

he sido reservorio, añejando consecuencias que a veces no eran ni propias
siempre con la mano en la rodilla, con el ademán de romper el agua
haciendo de la espuma una compañera invisible

he cauterizado la risa, como si tuviese la culpa 
negándome a ser para olvidar lo que fue 
tomando medidas de seguridad desmedidas 
apagando una cerilla en el océano

sólo solté el puño para apretar otras cuerdas
me aprendí una canción para poder guardarte dentro 
el arpegio, el puente, la melodía 
como si esos ojos grandes de estar feliz cupiesen en un compás
enmarqué la mirada desde el marco de mi puerta
y me eché todas las culpas, como gasolina al fuego 
y dejé en paz al tiempo, para que no llamase a la guerra

le hemos dado una vuelta al Sol
hemos apagado la música hasta oír el silencio
y aún sabemos bailar sin pisarnos 
porque al final lo natural siempre vive
porque al final si no es final, siempre vuelve

te encuentro en Alice, puntual 
como el saco viejo y los guantes rotos
cómodos, cotidianos, humildes
como el amor de los pobres 

acuso a las palabras, pero aquí acabo siempre
el animal herido siempre sigue las costumbres
me repito, y lo detesto, pero no lo evito 
con una disculpa que sirva de excusa 
para que el error pueda cambiarse de culpable 
sin sentirme culpable yo

martes, 4 de febrero de 2020

Soy

 'Soy el fuego y la salida de emergencia.'
Piezas.

Yo sé que duele el duelo,
soy el del poema a 4 palabras que se acabó quedando corto,
vivo de la música porque es lo único que sé,
soy el de las canciones y las pelis, 
regalando todo ese arte que sé que no produzco.

No hago más pero hago siempre
como un corazón cansado.
Vivo con el orgullo perenne del que fue,
con la necesidad de no necesitar, consciente de 
que el que nunca necesita a veces necesita,
el que escribe borra, y hasta la primavera marchita.

He sido en muchas vidas y he estado en muchas personas,
soy la culpa y el mérito 
soy la risa de la fiesta y el dolor del anochecer,
conozco la derrota del abrazo 
y el miedo de decidir,
ya no soy el que mata, ahora soy el que muere,
y a ambos lados de la trinchera siempre acaba haciendo guerra.

Como todo, como siempre,
me repito que la espera a veces trae buenos caminos,
hago malabares con respuestas mientras hablo en silencio, 
y escondo lo que siento tras de mí como un animal hambriento.
Tengo el vicio del que huye con las extremidades dormidas,
no siento dónde piso, solo corro hasta que las huellas se acaben,
dejando señales de aviso como una ambulancia que vuelve de donde tú vas.
Ahora que lo veo todo desde abajo, 
he aprendido que aprender no se logra olvidando.

Soy el que se recoge los trozos como un otoño viejo,
la autosuficiencia del desguace que se encoje para ocupar menos porque se siente molestia,
siempre triste, como una buena canción,
en una caída que no planee, sin esperar que el viento me responda cuando grito.

Soy lo que queda mientras se pueda, 
como el reloj de arena que añora la duna mientras se vacía de ella. 
Soy lo que se va a donde no se vuelve, 
con la ironía de mirar atrás para ver si aún queda algo. 

Soy lo que me dejo hasta que me deje, 
atrás, 
como se deja la ruina de una casa vieja. 
Soy el que extraña a un ser extraño, 
el frío en un otoño después de un mal verano. 

[...]sigo sonando a viejo como un corazón herido,
al eco de la canción de los que no saben perder,
al revés sin sentido de alejarse de los que quieres tener cerca.

yo solo hablo de los daños que conozco,
por eso nunca celebro un derrumbe en los ojos de otro.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Por ti, para mí.

'Quédate, cuando no me quieras.
Es cuando me haces falta aquí.
Y es que el tiempo parece que vuela.
Por eso, quédate a dormir'
Sule B.

la añoranza me robó una pulsera que brillaba,
el camino nació y escribí que eras.
cerré por dentro y salí por la ventana,
te puse nombre de poeta y me regalaste muchos,
habité tantos y me fundí a otros,
con la promesa de nunca abandonar ninguna de mis pieles,
dejandomela para no romperlas más.

nos hicimos, y cuando dejamos de ser,
penumbró la lámpara de los deseos,
dilucidando sombras de lejanía.
me miraste como la primavera a las flores,
recostada en un acordeón que todavía sonaba,
me has enseñado tanto y yo no sabía nada,
le puse un marco a tus ojos y nació un museo,
sólo el arte entiende al arte, o así lo entiendo yo.

hoy escuché una canción alegre y te recordé,
por la costumbre de unir la voz para darle forma al silencio,
haciendo nuestro el molde de la nada para que nos cupiese todo,
esquivando la flecha y uniendo la herida,
como una brida de realidad que lo hacía sincero.

hoy caí en el norte y perdí la cuenta,
de las caidas de ojos y las almohadas torcidas,
del arcón donde escondía el miedo cuando llegabas,
para disfrazar lo malo de cajón de juegos,
para ponernos a tono en todo lo bueno.
por ti para mi rezaba la herida,
y brindamos narices hasta arrumar arrugas.

me diste tu dolor y te devolví una grulla.
eso es lo único que se del arte.
hacer de la sangre un vestido,
de la tormenta un aquelarre.

ahora que no sé bailar no sé desde dónde caen las gotas,
me torcí el ingenio en lo último que fingí.
estás haciendo bien al irte te dije sin mirarte,
y mis ojos me escupieron, maldiciendo mi mentira.
todo saldrá bien, te estaré esperando, ¿nos volveremos a ser?
nunca juntes tiempo con sentimiento.

lo único que se del futuro 
es que me espera para recordar todo lo pasado.
lo aprendí cuando después de soñar ya no estabas.
ha sonado la urgencia y le he dicho que se duerma.
que ahora todo pasará, pero no te me pasas.
cómo salgo de casa si no me gusta el invierno, 
sin ti,
todos han perdido, siendo todos yo.

¿nos volveremos a ser?,
con la antigravedad del beso y la salvagravedad del abrazo,
jugando a ser la hoja y el charco por amor al baile,
ovacionando tu regreso como mi festivo favorito.

me gustaría saber, pero me estoy olvidando,
y escribo para cerrarle el nudo al fracaso.
no eran peores cuando nos veíamos.
esta es la derrota y su mala cara.
a mal tiempo nuestra risa, 
a poca risa, nuestro tiempo.
nunca tuve amor hacia lo fácil,
algún día será el último, pero mientras tanto...

estoy porque debo, y aquí seguiré,
cómo el ruiseñor que se sabe alarma
y acalla los truenos para apaciguar el incendio.

ahora que todo se está quemando, 
me falta saliva para tragarme todo esto.
la ceniza se hace bola como carne mal picada.
por qué me negaste justo antes de irte.
cuándo se acaba el final cuando sólo esperabas un principio.


[...] 'con la lógica viciada del que dice que no puede irse pero se va sin hacer nada' [...]

sábado, 16 de febrero de 2019

8.


'So I'm never gonna dance again, the way I danced with you'
George Michel

respiro el carbón de un año malo,
el regalo de la culpa ensucia un folio blanco,
veo a la nieve abrazar al árbol,
con el susurro del viento, prometiendo, nunca es para tanto...

busco el loto, pero las hojas comienzan a encanecer,
navego sobre las órbitas del agua,
sólo giro y caigo, como una pétalo que envejece,
mis manos aferran pero el reloj nunca cambia,
todo van tan rápido cuando no te importa el tiempo,
y la semilla como un cristal, deja de formar parte,
nacen grietas entre las líneas torcidas,
siendo esa prueba indudable de que todo lo roto puede dar vida.

repaso el índice de las 4 letras de tu verbo,
consciente de que siguen siendo las mismas a pesar del tiempo, 
escupo, por aquello de la suerte, 
con la costumbre de odiar al azar por intentar hacerme responsable, 
cre(c)er fue perder la letra y dejar de hacerlo,
con el dolor de que no duela ya, 
perdiendo brillo por no poder seguir haciéndote eco,
apretando el nudo para hacer de la soga torniquete,
llorándole al alma-naque, solo. 

guardo nuestra isla de la misma letra,
el viaje al centro y a la costa que nunca vimos,
las peleas con tu madre, el beso de rutina,
la vergüenza que te daba mostrar nuestras despedidas,
el rizo del sudor que nunca pudiste amansar,
¿vienes cuando salgas o vamos a por cena?
brindar al ritmo de una sit-com vieja,
la manía de comer sin hacer migas,
ser el joven y tu escondite,
inventar nuestras palabras para contarnos secretos,
entender que no lo entiendan, vivir sin gritar, riendo. 

guardo las pruebas del brillo de un agujero negro,
la llama que nació ese día de buceo, 
el ocho celoso de hacer nuestra su definición, 
el amor del presente mirando hacia el futuro, 
a los ojos y no a una dirección, por tener claro el destino. 

guardo la constancia del café molido, 
el calor de un beso después de celebrar de más, 
la fiesta de despertar sin haber estado dormido, 
las 20 h de lazo humano, 
la semana de visita debajo de una sábana, 
las manos confidentes que nunca daban largas,
bailar con los pulgares sobre mi lunar,
apretar si dolía y prometerse ya no más... 

guardo el último poema y el más personal, 
el hábito de habitarse, la canción que me enseñaste, 
criticar juntos y reír las coincidencias, 
las recetas que nacieron al borde de una almohada, 
darte cada verso como un regalo desnudo,
reposar y sedimentar, hacerse y quererse, 
aprender a enseñar mientras hacíamos presentes, 
rega(la)r la vida sin pronombre y con persona, 
que nunca fuese tarde si era nuestro ahora...

mentir al conjugar en pasado porque aún sigues aquí,
verme incapaz de recordar cogiendo agua con las manos,
borrar de mis ojos el color de tu secreto, ver monocromo, deshacernos
viendo llover calle abajo todo lo que tanto defendí,
dejando mi sangre en los adoquines viejos, 
verte marchar y manchar un puñal para no detenerte al hacerlo.

dejamos de ser la excepción cuando nos nacieron las reglas. 

olvidar es algo muy serio, recordadlo,
no hay verdad que salve la ilusión de la mentira, 
una imagen nunca es una caricia, 
y el arrepiento se clava entre las costillas,
como la marca del ganado,
como el sombrero de un artista,
como la predicción de un futuro pasado,
'yo viviré recordando que olvidé'
fue otro modo de llamarlo. 

ya no me laten las manos 
se ha escapado el color y el magnetismo
no persigo a las flores porque ya no me quedan
no me crecen enanos porque se secó el jardín
me hago pequeño como un marchitar sucio
y la ceniza sabe amarga si no viene de tu hoguera...

ahora que te marchas esta es una carta hacia mí
he apagado el motor para sentir el frío
cuídate y por si no vuelves
cierra la herida al salir.

domingo, 23 de septiembre de 2018

todo lo que me asusta.

''Todos los descubrimientos tienen muchas ganas de encontrarte''.
Residente.
 
vi a la música bailar por la pared de tu patio de sombras,
forzando las costuras de esta camisa de miedos, 
haciendo reír a la risa, moviendo los pies como hierba verde, 
bañando de rocío los escaparates, como si nunca dejase de amanecer.

esta mente in-quieta se paró a escucharte,
y desde entonces no soporto la música si no formas parte de ella,
el mundo se detuvo cuando deje de-tenerte,
se escapó una letra y cambio la frase,
qué distintos son sin y son acompañados de risa,
qué gris el color cuando no lo iluminas,
qué roto el compás cuando no lo acompañas...

el cielo se abrió y no te vi pasar, aunque la gente señalaba igual,
joder, se ha apagado el Sol,
gritaban todas, las mariposas,
y sólo yo supe la verdad que nadie quiso ver,
el invierno nunca tiene la culpa de la ausencia. 

qué grande está ciudad grande sin tus manos pequeñas,
qué poca prisa cuando no me esperas,
qué poco baile si no está tu lluvia.
he colgado la paciencia en una esquina para ver si se me olvida,
he sacado toda la artillería por si algún día me sorprendes,
porque contigo tengo mi guerra en paz.

no me gusta mirar al mañana porque me vigila el pasado,
pero voy a tenerte más presente que nunca,
por el futuro, porque lo eres,
por este dolor imberbe que nos ha crecido en el jardín,
como un viejo amigo que se despide con la sonrisa desgastada y los zapatos nuevos.
admiro tus vuelos porque tú diste hilo a mis alas,
y soltaste mi cuerda,
vuela cometa, hasta que se derrita todo tu brillo,
y tráeme de vuelta la cancion de las estrellas, 
cuéntame todos esos mitos, porque nuestra historia será leyenda,
hagamos de la ley un charco que pisar, la libertad es mi única eterna condicional,
con la única condición de que seas tú quien me encuentre en ella.

levanto los dedos hasta desnudar mis manos, 
y juro con una cruz en el corazón,
yo no sé de la vida, aún sigo apren-riendo,
pero sé que el secreto de la vida está en no quedarse quieto.
así que prisa, pisa y pasa,
dame tu huella para hacer camino,
sigue haciendo estela para esta bala perdida, 
tengo la añoranza del vino y la confianza del hierro,
vamos a cumplir con lo que se espera de la impaciencia,
nos veremos al otro lado,
en ese mundo espejo que tanto odio, 
en ese mundo lejos que tanto extraño,
en ese mundo añejo que tanto daño,
me hiciste aprender a obviar. 

gracias por hacerle miedo a todo lo que me asusta.

martes, 30 de enero de 2018

te busco para que me encuentres.

''But as long as you are with me,
 there's no place I'd rather be''.
Clean Bandit. 
 
dónde quedan mis respuestas, me pregunto,
si la razón de hablar me habita muda,
cómo se cura el dolor de lo que te cura.
qué se da cuando todo no basta, 
por qué ocupa tanto este puto vacío.

la belleza está en tus ojos y da igual quién te mire.
eso lo aprendí rompiendo espejos,
porque siempre te susurraban mentiras. 
hoy he vuelto a casa y ya no es.
noto como ya no te sé, pero tú si que me sabes, 
y ya no sé como lidiar con eso. 

he recolocado los muebles para dejar rastros de polvo, 
para que las miradas vayan a las huellas que se ven,
y dejen de juzgar todas las que yo siento.
he encendido velas para asustar a los fantasmas.
pero siguen teniendo todos mis miedos,
esperando a que cierre los ojos para abrirme las heridas,
con ese dar y recibir en el que nunca recibo,
pero los pago puntuales, todos. 

he acariciado tus huellas con las manos de un arqueólogo,
adivinando dónde estás, qué ciudad te abraza, qué escenario te aplaude.
y siento una pútrida envidia que me empaña la conciencia,
consciente de que no basta con querer,
ni con que vuelvas,
si todo lo que quiero de regreso ya regresó,
a otra parte.

y ya no me atrevo a mirar al cielo a la cara por si pasas,
siempre a prosa y despistada,
como si la vida no fuese contigo,
como si contigo no se fuese, mi vida.

bebo hasta la vergüenza y lloro a puerta cerrada,
dejando los motivos en el vaso, y las excusas en los ojos.
reniego del latido poniendo siempre la música un poco más alta,
y sonrío a los espejos para que no se den cuenta.
parece tan convincente que todos me creen.
pero yo ya no me creo.

soy esa persona que escucha la verdad de todo el mundo para no escuchar la suya,
que finge la ignorancia escondiendo las manos en los bolsillos, mirando a otra parte para no mirarse,
porque ahora que no estás, ya no sé que decirme. 
te busco para que me encuentres,
te abrazo para que me abraces, 
me hago pasar por un refugio pero sólo necesito refugiarme, 
y aún así,
el amor siempre es motivo y nunca excusa,
aunque yo mismo grite que no, 
para que nadie escuche el susurro del sí. 

tu ausencia es el vacío de mi leja, 
y ahora todas las demás historias están torcidas,
quién lo diría...

esa niña del parque tenía tus manos,
como todas las noches tienen tus ojos.
has salido clavada a mis sueños, y ya no se sacarte de ahí.

he construido un muro y lo he llenado de luces.
parezco un artista de feria, y saludo al pasar.
finjo que no me importa y aprieto los dientes.
pero ese verso hablaba de ti, 
y en ese vestido te desnudaría muy bien, 
y hoy tengo 7 nuevas historias que contarte mientras me acaricias la herida de escribir 
y los callos de esperarte.
hoy me han hablado de una serie que te encantaría
y me has regalado nuevos versos sin salir de tu portal.
sigo comprando el mismo billete cada domingo por si te equivocas de estación. 
sigo mirando hacía el norte cuando salgo de cada garito.
sigo sin vender el corazón hasta que no me des permiso.
sigo dejando hueco en los márgenes para que camines sobre ellos.
sigo y ya no se a quién. pero joder, sigo.

sigo mirando a los amantes por primera vez con un te lo dije en los labios,
porque ya me sé esa historia de memoria.
sigo siendo fiel a mis principios, pero más a los finales,
por aquello de hasta que la muerte nos separe,
aunque siempre fui más de para que nada nos separe, que nada nos una.

esta es mi canción desesperada, y mi poema de amor. 
yo nunca quise un amor de película, 
sé que todas estas heridas son el mejor testigo,
por eso,
corten. ya no se rueda.
sólo ruedo.
en una guerra de todos contra todos,
pero todo para ti.
y te sigo recordando,
huyendo hacia mi abrazo, durmiéndote  para que no doliera
luchando por esa locura que hicimos que fuese,
pero qué locura lo que fuimos...

sigo buscando entre la arena
con la paciencia del que quiere atrapar la espuma 
y se resigna a amar al mar para no odiar a las olas.
a este corazón sucio solo le quedan cristales y petróleo
esta Tierra podrida ya no se merece el arte.
pero sigo cavando,
porque este es mi camino aunque ya no lo cuiden tus pies.

he apagado las luces para que no te pierdas 
por si te da por volver,
ya sabes que antes de ti
todo estaba vacío.