'' ¿Sabes qué? Cuando te conocí, me veía como un partidazo que le hablaba a una chica linda escondida en medio de la nada. Ahora veo que era afortunado por tener un solo minuto de tu tiempo. Procura acordarte de mí cuando estés por ahí, cambiando el mundo ''. - Eren. HZD.
Supongo que no me entenderéis cuando lo digo.
Vosotros no habéis cosido un traje de oro con rayos de Sol,
un corsé a medida para unas costillas piano.
vosotros no habéis dado por perdido lo que nunca fue vuestro,
pero de verdad,
eras tan tan real...
No habéis tenido la suerte de la desgracia,
el vacío que transforma la ausencia en una llamada,
en una llamarada que te insta y que te empuja,
y al final,
buscas el yugo de tu cadena,
sólo quieres correr de vuelta de donde escapaste.
Vosotros nunca habéis construido sobre un ser,
dándole voz y eco,
importancia imperante,
pidiendo permiso para ladrillos y cemento,
mirando siempre al cielo a la vez,
dejando las manos colgar y chocar,
con su danza de la vergüenza y el calor,
cuando quieres atreverte a ser atrevido
pero todo te da miedo,
y juegas con las yemas a ser llamas,
y los dedos se hacen abrazo lazo,
unidad libre.
Vosotros nunca habéis regalado vuestros sueños para convertirla en uno.
Nunca habéis cedido a un terremoto
sólo para dar con el fallo,
corriendo el riesgo de la ruina y la ceniza,
dejando el corazón a cielo abierto,
tirando la armadura que todos llevan y niegan,
esa imagen que separa el parecer del ser
(el) humano del personaje público.
Vosotros nunca habéis saltado a un pozo de fuego sólo para rescatar unas gotas de cera,
no habéis dicho Creo en ti a pesar de no creer en nada,
no os habéis despedido de la Luna para hacer cumplir una estrella.
Vosotros nunca habéis cantado poesías con los ojos
a bajos decibelios,
cortándoos la voz,
haciéndoos pequeños y diminutos,
dejando que suene el latido con el motivo,
el crujido de la flecha que silva y salva,
todo por borrar del horizonte cada pesadilla
dando un paso más cuando no se puede más,
siempre preguntando
qué esconde la Luna al fondo de lago
y qué escondo yo donde nadie mira [...].
Maldita sea,
qué sabéis de dejar pasar mar por vuestras grietas,
rendirle victorias a la derrota,
prestar vuestras manos rotas a un juicio de desahucios,
arriesgar las alas siendo un pájaro,
creerse sordo a todas las señales de peligro,
acelerar contra el barranco,
por esa puta diferencia entre los insensatos y los locos,
los primeros ven el otro lado demasiado lejos,
los segundos ya están volando,
buscando ese lugar nuevo.
Supongo que no me entendéis cuando lo digo.
No todo el mundo tiene esos ojos,
no todo el mundo sabe ver cuando están mirando.
Ya lo sé,
vosotros elegisteis cara viéndome clavarme en mi cruz.
No culpo al que se salva ni al perdido,
sólo al que se miente por estar a mitad de camino.
Nadie va a mentiros peor que vosotros mismos.
Supongo que no me entendéis cuando lo digo.
Pero
si resulta que, realmente me equivoco.
Si resulta que fallaron mis cálculos,
que esta órbita orbita fuera de los astros,
si realmente me equivoco.
Si habéis vuelto al lugar donde eráis felices
como la marea vuelve a la orilla,
como el adicto recae,
como el culpable redime,
si sois un río buscando un río,
si escondéis las manos por vergüenza y no por miedo,
si tenéis tanto que decir que calláis,
tantos recuerdos que
podríais vivir sólo buscando Origen
haciendo de la historia realidad
del anhelo compañía,
del corazón resistencia,
de todos y cada uno de los peros,
razones para no parar,
entonces disculpadme,
no era necesario añadir
ni una palabra más.
La última vez que acabé borracho
terminé con el puño en alto diciéndote
que prefiero verte que ganar la guerra.
Supongo que no hay mejor definición
para mi irrealismo mágico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario