Mi línea de vida esta tan torcida como el garabato que pinte sobre mi cadáver suicida. Ya no escribo, sólo me autodestruyo, yo, que salí de mil escollos, que salte mil hoyos, que salvé a los míos y olvide a los tuyos, yo, que me creí invencible, enorme, siempre contigo, yo, me he caído con todo el equipaje, yo, ya no consigo levantarme como antes.
La suerte es poca, ya no me quiero, no acentúo vocales, acentúo peros, y bueno, he tenido malas épocas escondidas en tus pecas, fechas ególatras que no se dejan olvidar acorralaron mi presencia, ahora mi alma también esta encerrada en mi cama junto a tu ausencia. No escapé de tu metro sesenta, nunca lo hice, navegué entre cielos rojos con nubes grises, siempre entre anocheceres que amanecen y viceversa, dormí sobre tus curvas suaves y tu piel tersa...
Divido mis ideas en párrafos cortos y claros para contrastarlos con tus ojos oscuros, bebo vasos acumulando excesos en bocas de cianuro, mi futuro ya no es lo que era, y me importa poco, dejé el corazón en la nevera , para volverme loco.
Sabes bien que me encanta empezar la casa por el tejado, por eso escribo siempre sin base, por eso me olvidé de tus besos antes de que tu me olvidases. Sabiendo que no disfracé mis errores me arrepiento de lo perdido, no fui perfecto, me equivoqué, sigo dolido, ¿y qué? No vas a volver si aún no te has ido, pero se que te has marchado en ese futuro que no es contigo. Ni por ti no por mi, ni por ninguno, nadie. Se qué no estarás, se que no estas, este es mi último baile.
Diría que ya es suficiente, pero nunca es suficiente. Marzo se merece algo mejor, y lo tendrá, lo prometo.
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